Basura digital

Es increíble la cantidad de basura digital que puede acabar acumulando uno a través de los años. Y no hablo de los archivos propios que se almacenan. Me refiero a los sistemas asociados a proyectos digitales.

En concreto a lo que uno montó en un determinado momento, y al que le aplicó diferentes servicios de seguimiento de métricas, blogs, canales sociales, seo y demás servicios asociados.

El día a día te va comiendo y de repente te encuentras con rastros de proyectos que cerraste hace 10 años y que todavía tenías flotando por ahí y lo que aún es peor, asuntos de los que prácticamente no tienes ya ningún recuerdo.

Por otro lado está el tema de los contenidos públicos que has eliminado porque el proyecto en cuestión llegó a su fin. Dejando tras de sí, un agujero negro de información, como si nunca hubiera habido nada.

Quién sabe, lo mismo en un tiempo esto también se convierte en basura digital. Al fin y al cabo, la única forma de que los contenidos digitales perduren es que se mantengan de forma activa. Un blog nunca se quedará olvidado en un cajón, en todo caso caducará el hosting y se perderá la información.