Cuando el anunciante no ve la publicidad por la que paga

Una de las cuestiones que más sorprenden a los anunciantes en las campañas de publicidad digital, es la poca o nula percepción que tienen de la misma como usuarios. Llegando a cuestionar el funcionamiento de la propia campaña en base a esa experiencia personal.

Y, al menos, inicialmente esto tiene su lógica, de hecho también le ocurre a los intermediarios en cierto grado. Si mantienes una línea de pensamiento lineal en la que trasladas las reglas de la publicidad convencional a la digital, puedes llegar a pensar: ‘si estamos invirtiendo tanto en que se vea un cartel en la autopista, cuando paso por ella debo ver el cartel‘.

Pero en digital la publicidad no funciona así, siguiendo con el ejemplo, lo que haría sería mostrar el cartel solo a los usuarios pasen por la autopista y tengan, por poner un ejemplo: entre 25 y 35 años, les guste la cocina y los restaurantes de comida asiática. Y del total de usuarios que pasen, solo a éstos se les mostraría el cartel.

Normalmente los anunciantes están fuera de la segmentación definida en las campañas, también las agencias. Por lo que si todo está bien, se convierten en anuncios invisibles para los mismos, en su rol de usuario. Independientemente de la inversión que tenga la campaña.

Pero esta piedra en el camino es complicada de superar. Incluso cuando se explica y entiende bien, queda cierto desasosiego por la falta del elemento tangible. Entendiendo por tangible algo que al fin y acabo es virtual, pero que genera sensación de realidad para el usuario/anunciante.

Por eso hay que hacer algo de pedagogía al respecto. Si como anunciante sabes que no estás en el target definido de una campaña digital y acabas viendo los anuncios, es que no está funcionando bien.

Y si lo que te genera la situación es desconfianza, en lugar de desasosiego, piensa que no hay nada más sencillo que hacer una microcampaña de presión para que como anunciante veas el anuncio, aunque no sea lo correcto. Independientemente de si se está mostrando fuera.

A lo que no se puede llegar es al extremo de hacer una sección de la campaña destinada a calmar ese desasosiego o desconfianza, con una segmentación alternativa llamado anunciante en rol de usuario, para que este cuente con elementos de proyección que le tranquilice. Más que nada por lo absurdo de la situación.