Cuando era un wannabe

Llega un momento en que te das cuenta que prefieres ser quien eres antes que intentar ser otro, además de que es muy cansado la verdad es que al final resulta ser inútil. No se puede escapar de sí mismo.

Claro, se puede madurar, mejorar, limar y aprender de la experiencia. Pero parece que en esencia uno no cambia mucho, las querencias tiran demasiado. Lo importante es saber reconocerse y saber llevarse.

Curiosamente en este etapa, en la que tanto pábulo se le da al positivismo recalcitrante tipo mr. wonderful parece que este tema se nos ha olvidado, con mensajes de poco recorrido como ‘puedes ser lo que quieras ser, si lo intentas‘ que tanto daño están haciendo.

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