Cuando haces clickbait sin querer

Por una cuestión de decoro personal uno intenta no tirar de clickbait, a menos que no quede otro remedio. Está feo lo de manipular de forma tan evidente. Está muy feo. Además, uno intuye que su eficacia cada vez va a menos.

Pero no hay nada como darse un baño de realidad. De repente ves unas métricas disparadas y compruebas que te ha salido un clickbait, sutil pero de libro. Un poco por las prisas y por tener el foco en otro sitio.

Estar a favor del marketing digital, de la segmentación y de la manipulación creación de entornos propicios para conseguir objetivos en entornos digitales, no contradice el uso de cierta estética, que normalmente deja fuera esta técnica.

Pero lo realmente chungo no está de este lado, lo llamativo es que los usuarios validan el uso de estas técnicas, otorgándole una repercusión desmesurada. Algo que valida, aún sin justificar, su uso en entornos de mucha competencia o desespero.

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