Cuando la correlación se usa como atajo para la causalidad

Este tema por muy manido que esté, no pierde vigencia. En una de sus vueltas más recurrentes se acude a esta fórmula como medio marketiniano para establecer una relación a modo de regla de tres.

Así se puede apuntar a alguien criticando que hace lo mismo, que por ir a un ejemplo extremo, un asesino. Estableciendo un paralelismo que indica relación. Por ir a la parodia, se puede decir ‘¿Sabes quién era también vegetariano? – Hitler‘.

La parodia funciona muy bien para explicar esto, porque cualquiera puede ver con claridad lo que ocurre. Pero últimamente determinadas correlaciones que buscan este tipo de manipulación, son claramente exageradas pero no por ello dejan de funcionar y calar.

Podríamos hablar de una involución, pero eso se dice de todas las sociedades. Lo que ocurre aquí, es que el entorno digital encaja a la perfección con este tipo de técnicas, cumpliendo los elementos clave para que viralicen. Y eso tiene su repercusión.

También se apoya en la facilidad. Cualquier atajo atrae y de qué manera. Cualquier cuestión que ayude a simplificar la realidad compleja en la que vivimos será escuchada con más atención.

La explicación real, la compleja, aburre a cualquiera y además no permite darle salida a nuestras ideas preconcebidas. Así ni modo.

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