Cuando la única comunicación es la digital

Cada vez más usuarios utilizan las distintas opciones de comunicación digital para obtener información o establecer algún tipo de conversación. Las posibilidades cada vez son mayores y se van reorganizando cada poco.

En cuanto a mensajería, más allá de Whatsapp también se incrementa el uso de Instagram en su vertiente de mensajes e incluso Messenger, cuando se trata de comunicarse con fanpages. Con lo que Facebook propietaria de las tres soluciones se encuentra en una posición casi hegemónica.

Hasta aquí todo correcto. Lo llamativo está en que muchos de estos usuarios, que se comunican de forma intensiva a través de estas y otras herramientas de comunicación digital, parece que no se plantean otras alternativas comunicativas.

Es como si estuviera prohibido llamar por teléfono, por mucha prisa que se tenga. Es verdad que esto pasa sobre todo en edades más tempranas, pero ya no solo ocurre entre adolescentes, aumentando esta dinámica.

Y aunque no la hay, pareciera que existe cierta fobia a la llamada de voz, videoconferencia o incluso al encuentro directo con el interlocutor. Cada vez que me encuentro con mensajes en los que se pide una información urgente o relevante, en lugar de por teléfono o en vivo me acuerdo de esta escena de IT Crowd: