El avance de la transformación digital

En cada época hay una palabreja que se repite como un mantra hasta gastar su significado. Ahora lo que está de moda es la ‘transformación digital‘. Mañana será otra cosa, pero en este área el monotema de la digitalización necesita de nuevos enunciados a cada rato.

Que en pleno 2020 estemos descubriendo la pólvora con esta expresión, solo es un signo de fracaso. Resulta llamativo, porque alrededor de la palabra o expresión de moda, que aparece cada dos años, hay un séquito de evangelizadores cuyo objetivo central es vender esa moto, para luego empezar con la siguiente.

De lo que en realidad se trata, a estas alturas, es algo que tiene que ver más con la capacidad de decisión, que cualquier otra cuestión técnica o digital. Dicho de otra forma, durante largos años se han desarrollado tecnologías infrautilizadas que no se popularizan, a la espera de que la sociedad las adopte.

Pero esto no ha ocurrido. Con lo que la incorporación del avance digital era tan extremadamente lento, que siempre estaba muy, pero que muy atrás. Sin que existieran razones de ningún tipo para que esto sucediera.

Lo que nos ha enseñado la pandemia, es que podemos transformarnos y digivolucionar digitalmente a una velocidad enorme, siempre y cuando no nos quede otra opción. O mejor dicho, cuando el método tradicional se ha interrumpido.

Esta dinámica de forzar a utilizar determinadas tecnologías digitales, cuando todo los elementos alrededor de la actividad, en que se centra, la aconsejan, debe asumirse más allá de las imposiciones coyunturales de la pandemia.