El control propio de los tiempos de las revisiones publicitarias

Como en todo, los tiempos son muy importantes. Entender las latencias y retrasos provocados por las revisiones de determinadas revisiones de campañas activas, motivadas por ediciones de las mismas, es un tema crítico.

En lo que tiene que ver con esto, hay que recordar que los anunciantes no cuentan con una garantía temporal fija, relacionada con el proceso de revisión de las modificaciones realizadas en campañas activas ya aprobadas.

El gap puede ser de 30 minutos o 48 horas, depende de muchos factores. Es más, un elemento especial, de esos que normalmente disparan alertas, puede pasar un primer corte sin problemas en fase de creación, para luego retrasar mucho en una revisión de una edición posterior. Y al revés también.

Depende del operador que lo revise o lo que nos acerquemos al límite, con las sucesivas ediciones, para que se lo tengan que pensar mejor. En cualquier caso, siempre hay que tener en cuenta el riesgo de tiempo de pausa, asociado a las revisiones, que se asume con estas sucesivas ediciones.

En campañas con periodos largos este es un tema menor. Pero en las que cuentan con tiempos cortos, se genera la tormenta perfecta que puede llevarnos a paralizar la campaña de forma permanente, a base de revisiones concatenadas, generadas por la propia ansia.

El escenario suele ser siempre el mismo. De hecho, la razón más frecuente para el lanzamiento de la propia campaña tiene que ver con la urgencia para llegar a un objetivo. Así que lo que se busca es un resultado rápido y contundente que resuelva el problema.

Esto normalmente choca con los tiempos de muestreo de las estadísticas, que no aparecen en tiempo real, aunque se perciba así, y genera un efecto bola de nieve en el nivel de ansiedad, que acaba llevando a realizar modificaciones, antes de tener datos concluyentes.

Y es así, como acabamos lanzando campañas, leyendo muestras muy cortas de estadísticas, haciendo modificaciones tempranas que pausan las campañas durante el nuevo tiempo de revisión, y así en bucle, hasta el paroxismo.

Por esto es mejor es tener un plan o un protocolo, para cuando se generan estas dinámicas, que si bien son perniciosas y contraproducentes, también tienen una lógica en su urgencia.

  • Por mucha prisa que haya, hay que pensar muy bien la campaña, para evitar warnings y futuras ediciones.
  • En caso de que sea necesario realizar modificaciones, porque no queda más remedio, mejor duplicar campañas o conjuntos de anuncios, con nueva versión editada, mientras mantenemos la inicial corriendo.
  • Tener claro, qué elementos son los que provocan una revisión. Hay diferencias dependiendo del adserver, pero sustancialmente tienen que ver con la segmentación y el aprendizaje de la IA.
  • Si los tiempos son cortos intenta llegar por cuantas más plataformas mejor.

En cualquier caso, las campañas de urgencia normalmente están abocadas al fracaso, pero tenemos margen para tener oportunidades de cierto éxito.