El fin de la limitación de texto en los anuncios de Facebook

Facebook elimina la limitación del 20% de texto en el área de las imágenes o miniaturas asociadas a vídeos usadas en anuncios. Algo que como era de esperar ha sido muy celebrado entre anunciantes y agencias.

Esta limitación se sustituye por una recomendación. Pero la euforia con la que ha sido recibida la noticia, hace pensar que este nuevo rol recomendador no tendrá mucho impacto ni recorrido.

Lo único que se entiende es que algo que exigía un esfuerzo de adaptación, de forma obligatoria, ahora ha desaparecido. Como si de una liberación se tratara. Así que con este enfoque, la capacidad de seguir viendo esa necesidad, ahora como consejo, directamente desaparece.

Es curioso, aquí se ve un patrón claro. Similar a otras cuestiones más importantes. Sobre todo en lo que tiene que ver con nuestra relación con las prohibiciones y recomendaciones. Será algo cultural o lo que sea, pero desde luego nos falta recorrido.

En cualquier caso, las razones para que estuviera esta limitación siguen siendo totalmente vigentes. Es importante recordar que la mejor publicidad digital es la que no lo parece. Que ahora se permita, es una mala y buena noticia a la vez. Me explico:

Es una mala noticia, en cuanto empobrece el rendimiento de las campañas que se lancen superando la antigua limitación. El rendimiento, aunque no sea mal calificado por Facebook, será menor si o si, es cuestión de lógica. Cuanto más claramente publicitario sea el anuncio, peor funcionará en un entorno social.

También perjudica, porque la percepción general de los usuarios será mayor respecto de la presión publicitaria, algo que de otras formas laterales ya estaba ocurriendo, aunque en menor medida.

Es una buena noticia desde la perspectiva de que ahora servirá para diferenciar de forma más clara los anuncios que van de cara, de los que buscan cierto camuflaje. En una suerte de selección natural, que hará más eficientes a quienes sigan las ahora recomendaciones.

Parece obvio que, desde la plataforma, lo que se busca es hacer caja también con quienes no intentan maximizar sus piezas publicitarias. Facebook recauda más, los anunciantes que se quejaban tiene menos limitaciones y los que no consiguen diferenciarse. Así que todo el mundo gana.