El imbécil del fin de semana

Mucho se ha y he hablado sobre el tema de la desconexión digital fuera del horario de trabajo, fines de semanas y festivos. Prácticamente todas las personas lo entienden y ponen de su parte para de alguna manera respetar los tiempos.

Igualmente hay cierto pacto entre todos, para que en caso de urgencia se puedan hacer excepciones. Pero debe de tratarse de algo muy evidente. Luego están las excepciones que uno acuerde de forma implícita o directa entre compañeros y clientes.

La gente normalmente se sabe organizar. Y el mismo feedback también ayuda a definir y orientar este tipo de cuestiones. Estamos hablando del sentido común y de una dinámica de normalidad, incluso en esta fase tan complicada.

En general nos portamos. Y cuando rompemos la desconexión, yo el primero, soy consciente de lo que estoy haciendo, pido disculpas, explico la situación, agradezco la respuesta, valoro la situación y en la medida de lo posible devuelvo el favor.

Y luego está el imbécil del fin de semana. El que, a pesar que le digas expresamente que no contacte durante el fin de semana a menos que sea urgente, lo sigue haciendo. Para temas que tienen que ver con la semana siguiente, sin urgencia, sin necesidad alguna de hacerlo.

Yo tengo uno. Ni siquiera es compañero, tampoco cliente, ni amigo, ni familiar. Se lo he dicho, de forma clara y correcta, pero el animalito no aprende. He revisado y resulta que el 95% de las comunicaciones las hace en fin de semana. La única explicación que encuentro es que directamente es imbécil. A ver cómo hago.