El ordenador como elemento educativo indispensable

Quizás el pero más importante que se le está poniendo a la educación a distancia, durante este confinamiento, es el clásico ‘no todo el mundo tiene un ordenador‘. Que además de ser cierto, suele ser utilizado como una excusa muy socorrida.

Siempre me llama la atención que no se recurra al ‘no todo el mundo tiene conexión a internet‘. Que también es cierto. Es muy probable que el grado de penetración de los teléfonos inteligentes con tarifa de datos, entre los estudiantes, sea mayor que del propio ordenador. Pero aquí también podemos decir ‘no todo el mundo tiene teléfono inteligente’.

Sin entrar en el debate hay una cuestión que es clara. Las familias tenemos que procurar dotar a nuestros hijos de los materiales educativos necesarios para poder estudiar. En esto no hay ningún tipo de discusión.

Pues bien, por si aún quedaba alguna duda al respecto, toca asumir que un ordenador, portátil o tablet, hace tiempo que se convirtió en un material necesario para la educación. Y a las familias que no puedan adquirirlo hay que facilitárselo por parte del responsable educativo.

El origen del problema está en pensar que, dispositivo y conexión, son un elemento de lujo. Y no lo son, son lo mínimo indispensable. Quizás esta crisis favorezca el empujón necesario para dejar de argumentarlo como una excusa y se termine buscando la solución.