El postureo al silenciar

Uno de los nuevos clichés en redes sociales como Twitter es el del orgullo silenciador, una suerte de exhibicionismo o postureo por silenciar las mensajes, opiniones y cuentas que no gustan u opinan diferente.

Algo con lo que no estoy de acuerdo pero que entra dentro del ámbito personal de cada persona. Quedarse solo con quien piensa igual limita la visión de la sociedad y nos empobrece. Pero de alguna manera esto ya lo hacemos en el mundo real, con nuestras decisiones.

El punto que me llama la atención es el de la postura a la hora de silenciar. No solo es suficiente con hacerlo de forma privada, hay que contarlo. Marcar esa posición de fuerza. Quizás sea una expresión similar a dar un portazo al salir de una habitación.

Pero me chirría mucho cuando se silencia y se alardea de haberlo hecho. Más que nada porque es una constatación pública de limitaciones. Silenciar de forma silenciosa parece que es más complicado, porque nadie sabe que lo has hecho y claro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.