El sobreanálisis de las métricas

Solo hay que una cosa peor que ignorar los datos, métricas y estadísticas, sobreanalizarlas. El resultado es el mismo, pero perdiendo un cantidad ingente de tiempo. Y aunque se da mucho menos, es igualmente contraproducente.

Si no sabes dónde estás no podrás hacer nada por conseguir los objetivos, tampoco conocer si las acciones que estás llevando a cabo están acercándote o alejándote, con lo que en definitiva estarás totalmente perdido.

Si haces lecturas constantes de forma compulsiva, corres el riesgo de acabar interpretando las más ligeras variaciones como tendencias consolidadas. La toma de decisiones basadas en esas lecturas pueden hacer que tu camino sea totalmente errático, con lo que igualmente te encontrarás perdido.

La mayor o menor gestión que se haga de la ansiedad puede acabar desembocando en un análisis improductivo que solo conduce a la confusión. Así que, como en todo, tener paciencia, estar tranquilo y tirar del sentido común.