Estabilidad líquida en WordPress

WordPress, como CMS más usado en el mundo, se debe a una estabilidad relativa que depende de cada una de las capas que se están utilizando a nivel de administración. Esto es común a otros gestores de contenido.

De modo, que incluso obviando las capas que están por debajo, el asunto es complicado. Así que dejemos al margen el tipo de software servidor, la versión de php y el modelo más versión de la base de datos, que son unos niveles fundamentales. Tampoco entremos en la parte física, virtualización, etc…

Vamos a centrarnos solo en la zona conocida por la mayoría de usuarios, la de la administración del propio CMS. Más que nada porque hay una tendencia de concepto que lleva a muchos errores de interpretación.

Cualquier web, tiene que entenderse con un nivel de estabilidad bastante líquido o resbaladizo. Por poner un ejemplo gráfico, es como si fueras a un circo y ves a un elefante subido en un monociclo, mientras hace malabares.

Por muy loca que sea la imagen, ahora que la tienes fijada, puedes hacerte una idea de cómo se mantiene una web. Justo así. Con una gran carga de capas que luchan unas contra otras buscando la caída.

Si ves al elefante, te parece imposible que no se caiga todo, en cualquier momento, pero no, sigue dando vueltas en el circo, mantiene la estabilidad, los malabares vuelan y de vez en cuando echa una llamarada de fuego. Termina su show y se va entre aplausos y vítores.

Pues una web de un gestor de contenidos como WordPress hace lo mismo que el elefante, salvo porque no se va, permanece todo el tiempo. Parece increíble que no se caiga, pasan los días, semanas y meses, y se mantiene online.

Lo hace en un ejercicio de eficiencia, pero todo lo que pasa por dentro está empujando para que deje de funcionar. Aunque la percepción que se tiene es justo la contraria. Se siente desde la placidez del reposo, la seguridad de la presencia digital.

Una vez que se entiende lo que pasa dentro, la interpretación de cada una de las capas que se le añaden: temas, plugins y personalizaciones cambia drásticamente. Cada vez que añades algo encima del CMS, tienes que asumir una responsabilidad.

La de sus actualizaciones individuales, la de los conflictos con el resto de elementos ya sea en temas o en plugins, los conflictos de éstos con los primeros, y de la coordinación de las actualizaciones del gestor con el resto de elementos.

Siempre teniendo en cuenta las alertas de seguridad críticas y que se trata de un entorno de frenética actividad. Con lo que entender que una web es un libro que se cuelga en Internet y hasta el infinito, es un error enorme.

Estamos hablando de algo que está en movimiento y que necesita de mejoras constantes para poder seguir en movimiento, si algo deja de funcionar se caerá completamente.

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