La complejidad del sector ajeno

Si una cosa tiene algo claro, es que dentro del sector en que se encuentra, específicamente en el área que desarrolla, el nivel de complejidad no sólo es alto sino muy cambiante. Este tipo de cuestiones generan mucho contraste al escuchar a periodistas o gente de otras áreas -no digamos sectores- pronunciarse sobre el tema.

Con los periodistas uno siempre piensa lo mismo, si el resto de noticias las están dando con la misma falta de rigor con la que están contando esto de mi área, algo de lo que controlo bastante, cómo será el resto de cuestiones de las que casi no sé nada.

Es normal que los periodistas no profundicen, mezclen cuestiones y hagan planteamientos con una lógica simple para cuestiones muy complejas. Al fin y al cabo están haciendo una aproximación, no son expertos e intentan transmitir lo que interpretan.

La cosa se pone más complicada con los opinadores profesionales, que hablan de todo usando reglas de tres y generando corrientes de opinión sobre cuestiones que ni siquiera se han documentado. Y por último estamos el resto de mortales.

Sobre este grupo, el más numeroso, siempre me ha llamado la atención la facilidad con la que caemos en el cuñadismo. Repitiendo lo que hemos oído por ahí, sin tener información ninguna y buscando discusiones encarnizadas de la nada.

Llama la atención la facilidad con la que alguien opina tras introducirse con un ‘no sé nada de esto, pero…‘ Es algo que no puedo evitar que me llame la atención. Algo que intento aplicar, primero a mi, y en la medida de lo posible a los demás, es la idea de correlacionar: Si tu sector te resulta complicado, imagínate los demás, de los que no sabes casi nada.

Por pura lógica, los demás sectores y áreas serán también complicados, al nivel que sea. Opinar ligeramente está bien, pero nunca debe hacerse uno mucho caso a lo que dice sobre cuestiones de las que no tiene ni idea.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.