La disciplina en la creatividad

Meter estos dos términos en una misma frase hace disparar las alertas de contradicción. Pero si una cosa he descubierto desde que escribo por aquí, es a superar el reto de encontrar el tema, por pura obligación.

Hace rato -meses- que no se me ocurre nada en el día, ni siquiera cuando tengo un hueco de tiempo, menos aún cuando me da la pereza que hace que los blogs se abandonen, ni siquiera cuando me obligo a sentarme delante del ordenador.

La temática aparece cuando miro la página en blanco. Claro, me repito mucho y acabo rondando más o menos los mismos temas. Pero es interesante cómo funciona ese mecanismo, que con algo de entrenamiento y disciplina*, al final las ideas aparecen aparentemente de la nada.

*Detesto la palabra, pero precisamente por eso la usé.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.