La falta de correlación en la inversión publicitaria

Dentro del despliegue de campañas de publicidad digital, la inversión es un factor tan transformador como el resto de los elementos que participan de esta receta complicada de ajustar.

Las proyecciones asociadas a la inversión suelen contribuir a la confusión. Las reglas de tres no funcionan, y no hay una correlación entre resultados al cambiar el orden de los factores, entre presión y tiempo.

En realidad las cosas suceden en determinados umbrales. En unos márgenes en los que se producen las conversiones. Por debajo es ineficiente y por arriba sobredimensiona. Provocando efectos contraproducentes en caso de conseguir alterar algo.

Del mismo modo que un clavo no consigue perforar una pared con poca presión y mucho tiempo. Ocasionando desperfectos en caso de contar con una presión exagerada en un solo segundo. La presión y tiempo que se necesita es la justa para que sobresalga y se pueda colgar el cuadro.

Con la publicidad, presupuestos muy bajos durante periodos muy largos pueden acabar siendo ineficaces, porque ningún día consiguen llegar. Mientras que una inversión desproporcionada en poco tiempo puede acabar obteniendo rendimientos, pero en un periodo muy corto.

La cuestión es descubrir ese umbral de inversión publicitaria, en el que se consiguen las conversiones en la justa medida, para conseguir los objetivos en los plazos marcados. Y ahí es donde está lo complicado, porque este umbral es difuso y además se encuentra en movimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.