La normalización del autoaplauso en las redes sociales

Darse una palmadita en la espalda a sí mismo después de cada acción evidencia un ridículo inequívoco. Hacerlo en las redes sociales se ha convertido para algunos en una práctica habitual.

Y lo que es más llamativo, algo normalizado por el resto de usuarios. Es importante no perder la perspectiva y entender que no se deberían incorporar este tipo de gestos ñoños, que nunca se practicarían en el mundo real.

Estoy a favor del autoaplauso personal y sin testigos. Pero al traspasar la línea íntima para socializar este tipo de acciones, parece otra frontera más que las redes incorporan como potencialmente compartibles, cuando no lo son.

El animal social digital, el que vive colgado del postureo no sabe ponerse límites en su exposición insulsa. Todo acto, por nimio que sea, es susceptible de acabar siendo compartido.

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