La televisión se ve en diferido

Las posibilidades que ofrecen las nuevas plataformas de televisión facilitan la visualización de los contenidos en diferido, algo que ha acabado teniendo un impacto cultural que transforma uno de sus pilares ‘el directo‘.

Aunque no se trata tanto de un diferido, sino la posibilidad de utilizar la emisión en directo como si de una pregrabada se tratara, pudiendo pausar, ir hacia atrás o adelante. Es muy habitual llegar a un programa haciendo zapping, que despierta interés en el televidente, que acaba yendo al principio, para verlo de forma completa.

Las plataformas digitales han facilitado por un lado y propiciado por otro estas características. Haciendo borrosa la línea que hay entre consumo de contenidos audiovisuales tradicionales con los digitales.

De modo que se ha dado la vuelta a la situación, y la mayoría de las emisiones en directo están en algunas redes sociales como Instagram, mientras que muchos usuarios prefieren ver programas clásicos de la televisión bajo demanda.

El control por parte de los usuarios va más allá de la elección del canal, ya no se entiende la visualización sin un control del tiempo. Pudiendo saltarse cuestiones que no le interesan y fijarse o repetir las que sí lo hacen.

Son cambios que se producen de forma paulatina, en una dirección inequívoca, que acaban influyendo en la percepción que se tiene de un medio tan consolidado como éste.