Las felicitaciones de navidad no siempre fueron por whatsapp

Hoy es 24 de diciembre, uno de los días del año que más felicitaciones navideñas se envían, junto con 31. En el que se produce un tráfico de datos enorme entre familiares, amigos y conocidos.

Sobre todo con imágenes y vídeos descargados de internet, pero en el que también hay espacio para la creatividad, con personalizaciones y diseños propios. Pero esto no siempre ha sido así.

Hubo un tiempo en el que la gente se llamaba por teléfono y se estaba de charla un rato con todos los que querías felicitar. Esto ocupaba un buen tramo de la jornada y del ritual de navidad.

Luego aparecieron las sms con su respectivo coste, que creo recordar que andaba por los 90 céntimos de euro el mensaje, y que te incrementaba la factura telefónica navideña en unos 20 o 30 €. Si bien era caro, era mucho más sencillo que estar haciendo muchas llamadas.

Con el whastapp, la sencillez es total a coste cero. Por lo que se ha convertido en la forma preferida de felicitación en España. El tráfico de datos acaba duplicándose en estas fechas.

Con las felicitaciones se produce un fenómeno que al menos a mi me resulta curioso. Las provenientes de personas que no tienes en la agenda y que realmente no sabes quiénes son.

Y no estoy hablando de desconocidos. Esas personas si te conocen, pero no hay forma de identificarlos, y un ¿quién eres? justo después de una felicitación es muy crudo. Supongo que yo también estaré felicitando a gente que no me identifica. Así que un porcentaje de estos mensajes son una mezcla entre misteriosos e incómodos.

En cualquier caso, sí me lees por aquí, aprovecho para desearte que disfrutes de unas felices fiestas.

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