Las no respuestas a través de correo electrónico

Hay quien, queriendo algo de ti, utiliza los mensajes de correo electrónico para pedir, normalmente con urgencia, lo que sea que necesite. Una vez que se le responde y se le ayuda, con la propuesta desaparecen.

Es verdad que esa no respuesta es una respuesta en sí mismo, y también que en cierta medida todos lo hacemos. Pero es importante tener en cuenta una serie de elementos que aconsejan dar una respuesta formal, aunque sea mínima.

Sobre todo cuando el interlocutor no te ha buscado, sino que ha sido cosa tuya iniciar la conversación. Más aún cuando la petición llevaba consigo una pérdida de tiempo y esfuerzo por parte de la otra persona.

Pero sobre todo, cuando pasado un tiempo sin contestación te llaman o insisten sobre lo que te parece. Ahí debería encenderse una lucecita que te diga que hace falta una respuesta. Al menos un ‘Hola, gracias. Ya hablamos‘.

Pero cada vez te encuentras con más personas que practican este tipo de mala educación, sin darse siquiera cuenta de lo que hacen, en todo un alarde de egoísmo. Eso sí, cuando vuelvan necesitar algo, no tendrán el más mínimo reparo en volver a requerirte de forma insistente.

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