Las tendencias no cumplidas en entornos digitales

Uno de los temas más socorridos al cambiar de año son las predicciones sobre las tendencias que serán más importantes durante el nuevo año. Algo que es entendible por los creadores de estos contenidos, pero que rara vez tienen sentido o acierto para los lectores.

Las tendencias no se anticipan, se confirman. Es más importante estar atento a los movimientos y confirmarlos que anticiparse. Porque aunque pudiera parecer que posicionarse tiene relevancia, en realidad no es así.

Mirando hacia atrás, este año ha sido el del crecimiento de Tik Tok y la confirmación que los problemas asociados a la privacidad en redes como Facebook, no han tenido prácticamente ninguna afectación.

Ni una cosa ni la otra han tenido un impacto real, el crecimiento de la primera red habla más de su volatilidad que de sus posibilidades. Sobre la segunda, el ruido mediático generado ha sido irrelevante para los usuarios. Ya que el punto de vista sobre ellas es más propio que ajeno: ‘Mis seguidores, mis reproducciones…

El objetivo de las tendencias es básicamente el de no cumplirlas. Las variaciones son pocas. Los futuribles son principalmente erróneos. Quizás habría que hablar sobre las disciplinas que se dejan atrás y que ya se deberían asumir. Un ejemplo claro, la medición e interpretación de las estadísticas.