Los beneficios de desconectar digitalmente

Las vacaciones brindan la oportunidad de desconectar durante unos días de los efectos intoxicantes que tiene la conectividad diaria, tanto en lo que tiene que ver con comunicaciones laborales como sociales.

Luego cada uno decide si aprovecha esta oportunidad o no. Los hay incluso que a pesar de proponérselo no lo consiguen, este ha sido mi caso en varios intentos. Pero cuando realmente puedes llevarlo a cabo se nota y de qué manera.

El beneficio principal es un descanso profundo de una actividad que hemos exagerado y normalizado, que nos hace adictos a ciertas rutinas que si uno las analiza un poco, resultan muy estúpidas.

Esta ausencia de rutinas innecesarias te lleva a estar en el plano presente todo el tiempo, tomar las cosas con calma y disfrutar de estar sin necesidad de cubrirlo todo con alguna actividad. Estar algún rato sin nada que hacer no significa que te vayas a aburrir obligatoriamente.

Es más, puede que la desconexión digital te anime a desconectarte a otro nivel. Sin noticias, televisión, radio, etc. Y durante unos días no saber, o mejor dicho, no querer saber nada del mundo.

Por último, el tiempo consumido de esta forma, se alarga en la percepción. Una semana da la impresión de dilatarse y que en realidad parezca que hayan pasado tres. Algo bastante recomendable si se tiene oportunidad.