Los correos-e fuera del horario de trabajo

En Francia se ha regulado hace tiempo, pero por aquí parece que cada vez damos más pasos en la dirección contraria. No solo los correos electrónicos, los mensajes que se envían fuera del horario laboral generan una notificación al receptor que le saca de su periodo de descanso.

Esto está muy estudiado, de todas formas, no está de más recordarlo. Una notificación saca del descanso a la persona, que acaba preguntándose si se trata de un tema urgente o de algo prioritario, o simplemente le genera una molestia. El caso es que necesita un rato hasta que pueda volver a desconectar.

Pero en España, cada vez hay más personas que envían mensajes por correo-e o aplicación de mensajería relacionados con el trabajo. No se llama por teléfono, se envían mensajes. Así, de alguna manera, el remitente se quita el tema de encima a la vez que se lo endosa al receptor.

Cuando además de fuera del horario, se practica este abuso en fin de semana, la molestia se multiplica. Es increíble la cantidad de personas, empezando por uno mismo, que ni se plantea que porque uno está trabajando fuera de horario o en fin de semana, no significa que los demás lo estén.

Gmail, uno de los clientes de correo-e más de utilizados, permite desde hace rato programar el envío de mensajes. Se pueden redactar cuando quieras y en lugar de enviarlo, puedes definir el día, hora y minuto en el que quieres que se envíe. Una característica claramente infrautilizada.

Pero en cualquier caso, si no puedes programar el envío, lo mejor es anotarlo en tu calendario. Que sea más sencillo enviarlo sobre la marcha no justifica la molestia que se está generando por el otro lado.

Tenemos que avanzar en esto. Primero entendiendo el problema y luego dando pasos para que no se produzca, concienciando e implementando fórmulas correctoras. Pero hay que empezar a moverse ya, cada uno en nuestro ámbito.